Emociones

 

Hemos pasado por largos meses de confinamiento y restricciones en nuestros movimientos habituales. Estas circunstancias han podido poner ‘patas arriba’ a nuestras EMOCIONES.

No es de extrañar que nuestras EMOCIONES nos han podido llevar al límite. Muchas/os hemos podido experimentar enfado, ira, tristeza.
Las/os que viven solas/os han tenido que convivir con su ‘propio yo’ – y esto puede ser bastante difícil. ¿Por qué nos puede desbordar? Un factor importante suele ser que no estamos acostumbradas/os a estar conectadas/os con nosotras/os mismas/os. Nos cuesta mirarnos y reconocer nuestras EMOCIONES.

Otro escenario puede ser el vivir en pareja,en familia – convivimos con otras personas y esto también puede resultar complicado. ¿Cómo podemos gestionar el mundo EMOCIONAL de cada persona con la que convivimos?

Aunque sean circunstancias diferentes, tienen un componente en común: Cómo gestionamos nuestras EMOCIONES.
Cada individuo, cada grupo que convive en un espacio común, tiene sus propios modos de lidiar con estas EMOCIONES. No hay un ‘Modelo Estándar’ ni método, ni respuestas adecuadas para todo el mundo. Cada persona necesita una respuesta individualizada.

Para las/os que viven solas/os: ¿Cómo funcionan mis redes sociales? Y no me refiero solamente a redes como Facebook,Twitter etc. Pueden ser un nexo de unión, si; En estos meses complicados hemos conectado quizás por primera vez con familiares y amigos por Skype, Zoom u otros medios electrónicos y hemos podido hablar de nuestros enfados y de nuestras tristezas. Ahora bien, estos medios no dejan de ser un PLACEBO si lo comparamos con los encuentros personales.

¿Qué hemos echado de menos?  Muchas personas nos cuentan que ha sido el contacto personal, el poder conversar cara a cara. El salir a la calle y encontrarme con gente de mi Barrio, volver a las tiendas y sentir la cercanía de los que me atienden.

Para las/os que conviven con otras personas: Hemos escuchado muchos testimonios que han echado de menos poder ‘aislarse’. Muchas personas se han visto desbordados EMOCIONALMENTE por la constante demanda de los que conviven con ellas/os. ¿Qué podemos hacer en estos casos? Podemos hacer un esfuerzo común y tratar de mejorar nuestra COMUNICACIÓN entre todas/os que convivamos. Esto mejoraría el conocimiento de cómo se sienten los demás y que los otros conozcan mis EMOCIONES en estos momentos. Nos facilita también ‘pactar’ espacios privados, p.ej. si estoy leyendo en un rincón de la casa estoy señalando que necesito un tiempo para mi. Respetando estos ‘pactos’ respetamos también las EMOCIONES de los otros.

 

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